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    Lugo, una provincia por descubrir

    Por el 11 marzo, 2019

    Si hay una provincia que aún está por descubrir para muchos turistas que se plantean viajar hasta Galicia, esa es Lugo. Mientras A Coruña o Pontevedra, con sus Rías Altas y Baixas respectivamente suelen ser los destinos más habituales, junto con Santiago de Compostela, Lugo con su capital y provincia, no desmerecen la tradición, historia, naturaleza y belleza de una tierra amada por todos.

    La muralla romana de Lugo es una de las mejor conservadas de toda la Península. De hecho, tanto es así que es Patrimonio de la Humanidad. Pasear por ella es darse un baño de historia y, para entenderla, nada como ir al Centro de Interpretación para conocer sus orígenes.

    Pero no solo Lugo es la muralla. También es parte del Camino de Santiago, con las puertas más típicas como Porta Miñá donde seguir el Camino Primitivo es llegar hasta su misma Plaza Mayor, muy cerca de la llamada Casa dos Mosaicos, otro legado romano que muestra la importancia que tuvo en aquel momento este rincón gallego.

    En su provincia, también hay mucho que visitar. Sarriá o Portomarín suelen recibir visitas, pero sin duda hay un lugar que todo el que llegue hasta la la provincia lucense debería visitar: Ribadeo.

    Qué hacer en Ribadeo

    Ribadeo es uno de los enclaves costeros más bellos de todo Galicia. De hecho, es uno de los que más visitas recibe gracias a que en su término se encuentra una de las playas más fotografiadas del litoral: La Playa de las Catedrales.

    La acción del agua frente a las rocas, creando esculturas naturales increíbles, sirve de reclamo para miles de visitantes que quieren pasear por su arena mientras disfrutan de un entorno único. Basta reservar la visita para poder disfrutarla y, más si cabe, si se va fuera de la temporada veraniega.

    Aunque sorprenda, hay otro gran atractivo cerca del mar: Isla Pancha. Cruzar desde tierra a través de su puente para visitar el histórico faro es una excursión que cada vez menos gente quiere perderse. La visión de las olas rompiendo contra los acantilados es algo que no se olvida fácilmente.

    La Ría de Ribadeo es otro de sus grandes atractivos. Pero sin duda los mejores reclamos los tienen sus olas.

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    Playas como Peñarronda son punto de encuentro para amantes del surf y los deportes acuáticos precisamente por la calidad de sus olas que pueden llegar hasta los 20 metros en algunos momentos del año. La visión de las mismas con el faro de fondo es ya una imagen más que internacional.

    Su puerto deportivo es otro de los imprescindibles una vez se llega hasta aquí.

    No hay duda de que cualquier excusa es buena para llegar hasta Ribadeo.