Un Camino alternativo

Por el 16 junio, 2021

La gran mayoría de los viajeros conoce sin lugar a dudas el Camino de Santiago, y sus diferentes rutas y alternativas pero la menos conocida es la variante creada por el padre Sarmiento, a través de la comarca de O Salnés. Este monje dominico en 1745 documentó este itinerario de 190 kilómetros en la obra Viaje a Galicia. El hermoso trayecto, bautizado con su nombre, sigue la costa entre las rías de Pontevedra y Arousa, iniciándose en el puente de O Burgo situado en la capital de las Rias Baixas.

PONTEVEDRA ESA DESCONOCIDA

El nombre de la ciudad deriva del latín “pontem veteram” que quiere decir “puente viejo”, los romanos construyeron ese paso para atravesar la ría, y desde este punto neurálgico comenzamos a dar un paseo por esta ciudad, denominada por muchos como la gran desconocida.

Caminando no más de 300 metros se divisa el gran monumento de la Basílica de Santa María la Mayor, conocida como “la perla del arte gallego” es uno de los edificios más hermosos, construido en estilo gótico isabelino de Galicia. Tiene tres naves con capillas laterales, bóvedas de crucería, un altar mayor tallado en madera, pero lo que más destaca es su gran fachada en la que están representados la Virgen y los Santos Pedro y Pablo.

Como dato anecdótico comentar que entre las figuras de los santos, se pueden distinguir los bustos de Cristóbal Colón y Hernán Cortés que están situados a los lados del rosetón.

En su puerta sur, a la izquierda, se encuentra una bella escultura a la que los marineros pontevedreses acudían para encomendarse antes de zarpar. La escultura, conocida como el Santo Cristo del Buen Viaje, es de una gran belleza y realismo y cuyo autor es anónimo.

Cerca de allí a unos pocos pasos nos topamos con la Alameda, y en una de sus esquinas, están las ruinas de Santo Domingo, de estilo gótico gallego.Las ruinas pertenecen a un antiguo templo construido en el siglo XIII. Se conserva la cabecera de la iglesia y la fachada de la sala capitular.

En este recorrido por Pontevedra os he comentado los más sobresaliente pero os digo esta ciudad merece la pena visitarla con pausa y dedicarle tiempo para disfrutar de su barrio antiguo, con sus plazas con nombres de oficios o de héroes mitológicos, con sus casas y pazos barrocos, renacentistas y góticos. Y por supuesto no puedes irte sin degustar su exquisita gastronomía, en tabernas y restaurantes.

COMBARRO, EL PUEBLO DE LOS HÓRREOS.

Seguimos viaje dirección al Valle del Salnés comarca por excelencia del albariño, vino que le ha dado la fama a esta zona y por ende a Galicia. Pero antes, hay que hacer una parada  obligada para contemplar algo maravilloso, los hórreos al lado de la Ría. Combarro es perfecta para callejear al lado del mar, y después perderse entre las estrechas callejuelas peatonales que discurren por el corazón del pueblo.

A LANZADA Y EL BAÑO DE LAS 9 OLAS

Seguimos nuestro recorrido y nos topamos con la Playa de A Lanzada, una de las más largas y salvajes de Galicia. Ojo con las olas cuando el mar está picado, que muchas veces arrastra, pero es fabuloso para andar y escuchar el sonido del océano atlántico.

Cuenta la tradición, que hay dos noches en las que se puede hacer el ritual, una es la noche de San Juan y otra el último sábado de Agosto, en el que las mujeres que desean quedarse embarazadas tienen que saltar las nueve olas, tradición a la que se apuntan las más valientes y al pasar la medianoche se atreven a darse un chapuzón, cuando la tradición solo habla de saltar las olas no de bañarse. Al baño se le atribuyen también poderes curativos o de buena suerte.

En un pequeño montículo está la Ermita de Santa María, que nos ofrece un estilo tardo-románico (S.XII), de una sola nave y con abside semicircular donde se encuentra una bella imagen de la Virgen de la Lanzada.

Al acercarme a ella me llamó la atención que en la entrada principal que mira al mar, se encuentra la cuna de la Santa, un conjunto de piedras con forma de cama, otra pieza ineludible del ritual de la fecundidad en esta tierra de supersticiones, allí las mujeres que deseen descendencia deben sentarse, acostarse…antes de irse a dar el famoso baño.  Si lo que se busca es salud con hacer una ofrenda floral en la cama de la virgen es suficiente.

Y si quieres quitarte el mal de ojo, al amanecer toca barrer la ermita por detrás del retablo y por delante del altar, haciendo un circuito completo alrededor de la bóveda que ha de repetirse tres veces. Este acto representa metafóricamente la limpieza del mal se barre por detrás para echar fuera todos los males.

CAPITAL DEL ALBARIÑO

En estos lugares místicos y mirando hacia el norte ponemos rumbo hacia el denominado valle del Salnés, tierra del albariño, pero no sin dar antes un pequeño rodeo por O Grove,  villa zona muy conocida por su marisco y su gastronomía y por la Isla de la Toja con su balneario y fabrica de jabones, en las que hay muchas rutas para dar paseos románticos o en bicicleta.  Llegamos a la capital del vino albariño, D.O. Rías Baixas, Cambados y aprovechamos la ocasión para visitar una de las bodegas mas emblemáticas de la zona, pero antes de dirigirnos a este emplazamiento, vamos a dar un paseo por esta villa para ver su valioso patrimonio histórico.

El magnífico Palacio de Fefiñanes da nombre a la plaza y es uno de los monumentos más destacados de esta villa. Su aire clásico, integra un armonioso conjunto con su arcada, torre del homenaje.

Después de contemplar este entorno, nos detenemos en la vecina Iglesia de San Benito  de este estilo neoclásico, pero no así sus dos campanarios laterales, que son de estilo barroco y entre los que se encuentra un ábside con un cruceiro. Dichos campanarios tienen una campana cada uno de ellos de tamaño medio.

Antiguamente, se podían contemplar en la iglesia cuatro arcos, de los cuales tan sólo se puede observar hoy en día uno de ellos. Su interior es de estilo gótico, y en él podremos admirar una gran bóveda y dos capillas, en las cuales se encuentran las sepulturas de D. Gonzalo Valladares y Doña María Ozores, su esposa.

Destacan así mismo dos figuras de granito que representan a unos guerreros adornados con un escudo y una maza. Estas figuras son conocidas como los Balboa y se dice que se pusieron en este lugar con el objetivo de que protegieran tanto la iglesia como la Plaza de Fefiñánes.

Al adentrarnos dentro del casco viejo de Cambados descubrimos un palacio que nos llama la atención por su fachada, es la Casa das Cunchas, nombre que traducido al castellano significa Casa de las Conchas, es un edificio que fue levantado en el siglo XIX, y en su construcción destacan varios elementos pertenecientes a un estilo neobarroco, combinados con las conchas de vieira que podemos ver en sus paredes, que lo hacen encantador y le da ese nombre. Otra de sus características son sus sillares de piedra. La edificación se llevó a cabo en el mismo emplazamiento en el que antaño había una casa hidalga, que databa de principios del siglo XVIII.

Como Ciudad Europea del Vino 2017, lógicamente nos espera una cata de este exquisito vino de la Denominación de Origen Rías Baixas en una de sus bodegas y que mejor lugar para emocionarnos que hacerlo entre viñedos y camelias, disfrutando del contacto con la naturaleza y visitando sus rincones mágicos, de una construcción de más de 600 años y de su apasionante historia, estamos hablando del Pazo de Rubianes.

UN PAZO DE 609 AÑOS

La torre fortaleza del siglo XII -perteneciente a los Caamaño- es el origen de este Pazo. Esta familia construye su residencia en la finca de Rubianes a principios del siglo XV, tal como se puede leer en la piedra que está sobre el arco de la entrada. “Esta casa fezo D. García Caamaño en el año 1.411″. Años más tarde, en marzo de 1.441, D. García Caamaño funda la Villa de García hoy conocida como Vilagarcía de Arousa.

La Capilla fue construida por D. Josepe Caamaño y Mendoza, Señor de la Casa de Rubianes en el 1.598, dedicada a San José,  en su interior podemos contemplar un retablo singular del siglo XVI y varias imágenes de la época.

En el siglo XVIII el Señor de la Casa de Rubianes, D. Jacobo Ozores fue desterrado a Francia por el Rey Carlos IV. A su regreso se encuentra la propiedad muy deteriorada y decide reconstruirla, para lo que contará con los servicios de un arquitecto francés que le otorgaría el aspecto actual afrancesado que hoy conocemos, que más recuerda a un Chateau francés que a un Pazo gallego, pero hay que hacer caso del viejo refrán que lo define como tal “ capillapalomar y cipréspazo es”.

La bodega, caballerizas y cuadras del siglo XV son las construcciones más antiguas que se conservan en su estado original. Hoy parte de estas dependencias han sido reconvertidas en otros usos para complementar a la bodega, tales como salón, tienda y otros servicios.

Con una superficie cercana a 70 hectáreas,  la finca es hoy un referente en el mundo de la camelia y del vino de las Rías Baixas en Galicia. Posee una magnífica colección de camelios, formada por cinco mil ejemplares de un millar de variedades diferentes. Entre ellas destacan las camelias del Duque de Camiña, plantadas hace más de 200 años, por esta razón ha ganado la distinción de “jardín de Excelencia Internacional de la Camelia.”

El jardín inició su andadura en el siglo XVII y algunos de los árboles que lo pueblan son veteranos pioneros de su especie en Galicia, como los magnolios, las cryptomerias, los robles, entre los que destacan algunos americanos y el primer alcanforero de Europa.

Después de la cata parece que se nos ha abierto el apetito y nos encaminados hacia el Faro Punta Cabalo desde donde se divisa un espectacular panorama, además de comer pescado fresco de la Ría de Arousa.

MERCADILLO DOMINICAL

Y aprovechando que todavía nos queda tiempo hasta llegar a nuestro destino final, hacemos una parada en la villa que vio nacer a Rosalía  de Castro y a Camilo José Cela, además de ser conocida por sus famosos pimientos de cierto sabor picante “los pimientos de Padrón unos pican y otros no” que dice el refranero gallego.

Una de las actividades que han caracterizado la actividad económica de los municipios de Galicia desde siempre, son las ferias y mercados. Así la jornada dominical de Padrón se ha convertido en uno de los más grandes mercados gallegos. En los más de 600 puestos dispuestos en una gran extensión, pueden encontrarse ganado, pollos, conejos, ricas hortalizas y frutas, pan, quesos, plantas, ropa, enseres, artesanía, plantas…  Y después de hacer alguna compra nos acercamos a las “pulpeiras” para saborear el tradicional pulpo á feira.

No olvidaremos visitar la Casa-Museo de Rosalía de Castro, poetisa compostelana y gran figura de las letras gallegas, antes de partir a la capital de Galicia, Santiago de Compostela, que merece un punto y aparte en otro artículo para contaros con todo lujo de detalle los pormenores que guarda esta histórica ciudad.

Por ÁNGEL MARQUÉS ÁVILA. Periodista.

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