Cómo protegerse cuando se avecina una tormenta en la montaña

Por el 1 octubre, 2021

Cuando en las montañas las pequeñas nubes indicadoras de buen tiempo se transforman rápidamente en nubes de tormenta y el viento comienza a soplar con fuerza, es el momento de buscar refugio.

Según la Asociación Alpina Alemana (DAV), la experiencia indica que muy probablemente ese cambio climático termine en una fuerte tormenta eléctrica.

Los segundos que transcurren entre los relámpagos y los truenos proporcionan información sobre la distancia a la que todavía se encuentra el centro de una tormenta.

El número de segundos se divide por tres y el resultado da la distancia en kilómetros. Si el intervalo de tiempo es, por ejemplo, de diez segundos, el centro de la tormenta se encuentra todavía a tres kilómetros de distancia. En vista del peligro que representan los rayos, los excursionistas deberán buscar rápidamente protección, en lo posible en un refugio que cuente con pararrayos.

Otra opción es buscar cobijo en un bosque o en una hondonada en una pradera de montaña. Las cuevas en las rocas también pueden dar protección, pero solo si es posible mantener una distancia de al menos 1,5 metros a la pared de la roca.

Evitar los robles y las hayas

En ningún caso los excursionistas deben permanecer en el borde de los bosques, debajo de árboles aislados o cerca de rocas sueltas. Tampoco las tiendas de campaña son un lugar seguro. Asimismo, deben evitarse todas las elevaciones y los bordes de una montaña.

Los materiales conductores también suponen un peligro adicional y es importante evitar lugares con agua y senderos empinados asegurados con cuerdas. Es prudente además colocar a cierta distancia el equipamiento que contenga metales.

Adoptar una posición de protección

Si la tormenta eléctrica llega demasiado pronto y no hay tiempo para buscar refugio, solo sirve adoptar una posición de seguridad: agacharse sobre una superficie aislante con las piernas juntas y recogidas hasta que pase la tormenta. La superficie aislante puede ser una mochila seca o una cuerda de escalada.

Lo ideal es evitar estas situaciones extremas. Al planificar el recorrido, los excursionistas deben conocer de antemano dónde hay refugios y dónde es posible un descenso de emergencia.

La Asociación Alpina Alemana aconseja salir lo más temprano posible para reducir el riesgo de toparse con una tormenta. Sobre todo las las tormentas de los meses cálidos del verano europeo, entre mayo y agosto, se producen principalmente por las tardes.

Fuente: dpa

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